INFORMACION UTIL Y ALGUNAS Respuestas, PARA ENTENDER EL problema del alcoholismo, la drogadependencia Y LOS COMPORTAMIENTOS ADICTIVOS - Lecturas detalladas

 ENFOQUE, PRINCIPIOS Y TIPOS, DE TRATAMIENTOS
Elaborado a partir de documentos públicos de NIDA – NATIONAL INSTITUTE OF DRUGS ABUSE - USA


Enfoques con Base Científica Para los Tratamientos de la Drogadicción

Principios de Tratamientos Efectivos

Tratamientos – preguntas frecuentes


 ENFOQUES CON BASE CIENTÍFICA PARA LOS TRATAMIENTOS DE LA DROGADICCIÓN
Esta sección presenta ejemplos de enfoques y componentes de tratamientos  desarrollados y examinados, para medir su eficacia, a través de investigaciones apoyadas por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA). Están diseñados para tratar aspectos de la drogadicción y sus consecuencias para el individuo, la familia y la sociedad. Estos enfoques deben ser usados para complementar y fortalecer –no remplazar los programas de tratamiento.
Esta sección no constituye una lista completa de los enfoques eficaces con base científica. Sólo representan los considerados más eficaces y con la particularidad, en algunos casos, de referirse a modalidades a ser desarrollados en ámbito de la medicina pública/estatal, especialmente cuando concurre la intervención de incentivos monetarios o de ayuda económica.
El tratamiento varía dependiendo del tipo de droga y de las características del paciente... los mejores programas proveen una combinación de terapias y otros servicios.

La prevención de las recaídas es una terapia de comportamiento cognitivo,  desarrollada para el tratamiento del alcoholismo y adaptada para adictos a la cocaína. Las estrategias se basan en la teoría que los procesos de aprendizaje desempeñan un papel esencial en el desarrollo de patrones de comportamiento de inadaptabilidad. Los individuos aprenden a reconocer y corregir los comportamientos problemáticos. Comprende varias tácticas que facilitan la abstinencia al igual que proveen ayuda para quienes  experimenten recaídas.
El enfoque para el tratamiento de la adicción a la cocaína consiste de una serie de tácticas para fortalecer el auto control. Entre las técnicas específicas están la exploración de las consecuencias positivas y negativas del uso continuado de la droga, la auto vigilancia para reconocer los deseos por la droga lo más pronto posible, la identificación de las situaciones de alto riesgo causadas por el uso de la droga, el desarrollo de estrategias para que se puedan enfrentar y evitar las situaciones de alto riesgo, así como el deseo por la droga. Un elemento central es poder anticipar las dificultades y desarrollar estrategias para hacerles frente.
Las investigaciones indican que los pacientes logran mantener las habilidades que aprenden a través de la terapia aún después de haber completado el tratamiento. Estudios indican que la mayoría de los pacientes que recibieron este método de tratamiento mantuvieron los éxitos conseguidos en él durante el año siguiente al mismo.

El modelo matriz provee un sistema para lograr que los abusadores de estimulantes entren en tratamiento y ayudarlos a lograr la abstinencia. Los pacientes aprenden sobre asuntos críticos de la adicción y de la recaída, reciben dirección y apoyo de un terapeuta entrenado, se familiarizan con los programas de auto ayuda y son supervisados para controlar el uso de drogas por medio de análisis de orina. El programa incluye instrucción para los miembros de la familia y el entorno.
El terapeuta funciona simultáneamente como profesor y entrenador, fomentando una relación positiva y empleando esa relación para fortalecer un cambio de comportamiento beneficioso. La interacción entre el terapeuta y el paciente es realista y directa, pero sin ser de confrontación ni paternal. Los terapeutas están entrenados para conducir las sesiones de manera que fomenten el auto-estima del paciente, su dignidad y su valor. Una relación positiva es un elemento crítico para la retención del paciente en el programa.
Este enfoque incluye, también, elementos de las áreas de prevención de recaídas, terapias familiares y de grupo, enseñanza sobre drogas y de auto ayuda. Otros componentes incluyen grupos educacionales para la familia, grupos de técnicas de recuperación temprana, grupos de prevención de recaídas, sesiones combinando varios elementos, exámenes de orina, programas de 12 pasos, análisis de recaídas y grupos de ayuda social.
Se ha demostrado que los participantes tratados con el modelo matriz muestran estadísticamente una reducción significante en el uso de drogas y de alcohol, un mejoramiento de los indicadores sicológicos y descenso en el comportamiento sexual peligroso para con la transmisión del VIH.

La terapia multisistemática (MST) maneja los factores asociados con comportamientos serios antisociales en niños y adolescentes que abusan de drogas. Estos factores incluyen características del adolescente (por ejemplo, actitudes favorables hacia el uso de drogas), de la familia (mala disciplina, conflictos familiares, abuso de drogas por parte de los padres), de los compañeros (actitudes positivas hacia el uso de drogas), de la escuela (abandono de la escuela, malas calificaciones), y del vecindario (subcultura criminal). Cuando participan en tratamientos intensivos en ambientes naturales (en sus casas, escuelas y la vecindad), la mayoría de los jóvenes y sus familias completan un curso entero de tratamiento. La MST reduce significativamente el uso de drogas en los adolescentes durante el tratamiento y por lo menos hasta seis meses después del mismo. El costo de este servicio se ve recompensado por la reducción en el número de encarcelamientos y de colocaciones de jóvenes en hogares fuera de los suyos.

La terapia combinada de comportamiento y reemplazo de la nicotina para los casos de adicción a la nicotina consiste de dos componentes principales:

  • El parche de nicotina transdermal, o el chicle de nicotina, que reduce los síntomas de reajuste, produciendo una mejor abstinencia inicial.
  • El componente de comportamiento, que concurrentemente suministra apoyo y refuerzo de técnicas de enfrentamiento, produciendo mejores resultados a largo plazo.

A través del entrenamiento en técnicas de comportamiento, los pacientes al principio aprenden a evitar situaciones de alto riesgo de reincidencia en el acto de fumar y después aprenden a planificar tácticas para enfrentarse a esas situaciones. Las practican en ambientes dentro del tratamiento, sociales y laborales. Se les enseña otras técnicas de enfrentamiento para rechazar el cigarrillo, para ser seguros de sí mismos y para manejar bien su tiempo.

El enfoque de refuerzo comunitario (CRA) con comprobantes es una terapia intensiva fuera de residencia, con una duración de 24 semanas, que sirve para tratar la adicción a la cocaína. Las metas del tratamiento son dobles:

  • Lograr abstinencia por suficiente tiempo para que los pacientes aprendan nuevas técnicas de vivir que les ayuden a mantener dicha abstinencia.
  • Reducir el consumo del alcohol para los pacientes que asocian la bebida con el uso de la cocaína.

Los pacientes concurren a una o dos sesiones semanales de terapia individual orientadas a mejorar sus relaciones familiares, enseñarles técnicas para disminuir el uso de drogas, otorgarles asesoramiento vocacional y ayudarles a desarrollar nuevas actividades recreativas y redes sociales. Aquellos que también abusan del alcohol reciben terapia a base de "disulfiram" (antabuse) con supervisión clínica.
Dos o tres veces por semana someten muestras de orina y reciben comprobantes por cada muestra libre de cocaína. El valor de los comprobantes aumenta en proporción al número de muestras limpias consecutivas, los que pueden cambiar “mercadería” que sean consistentes con un estilo de vida libre de cocaína.
Este enfoque facilita que el paciente ingrese en el tratamiento y le ayuda a ganar períodos considerables de abstinencia. Ha sido probado en áreas urbanas y rurales y usado con éxito en la desintoxicación fuera de residencias de adultos adictos a los opiáceos.

Terapia de refuerzo basada en comprobantes dentro del tratamiento de mantenimiento utilizando metadona ayuda a los pacientes a lograr y mantener abstinencia de las drogas ilegales, entregándoles un boleto cada vez que proporcionan una muestra de orina sin indicios de drogas. El comprobante tiene valor monetario y puede ser cambiado por mercaderías y servicios consistentes con las metas del tratamiento.
Inicialmente, el valor de los comprobantes es bajo, pero aumenta de acuerdo al número de muestras negativas consecutivas. En caso de haber alguna muestra de orina con resultado positivo de cocaína o heroína, el valor de los comprobantes regresa a su precio bajo inicial. Los incentivos están diseñados para reforzar períodos sostenidos de abstinencia.
Los estudios demuestran que los pacientes dentro de este esquema lograron un número significativamente más alto de semanas de abstinencia en general y de abstinencia sostenida, que los que recibieron independientemente de los resultados de los análisis. Según otro estudio, los análisis positivos de heroína disminuyeron significantemente cuando el programa de los comprobantes comenzó y volvieron a aumentar significativamente cuando se suspendió.

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 PRINCIPIOS DE TRATAMIENTOS EFECTIVOS

No hay un solo tratamiento que sea apropiado para todas las personas. Es muy importante lograr una combinación adecuada del  ambiente, intervenciones y servicios de tratamiento, con los problemas y las necesidades particulares de cada individuo, para que vuelva a insertarse productivamente en la familia, el trabajo y la sociedad.
El tratamiento debe estar fácilmente disponible en todo momento. Las personas adictas a las drogas pueden tener dudas sobre si comenzar o no un tratamiento, es muy importante aprovechar la oportunidad cuando ellos indiquen que están listos para recibir tratamiento.
El tratamiento efectivo debe abarcar las múltiples necesidades de la persona, no solamente su uso de drogas. El tratamiento debe dirigirse a la adicción de la persona además de cualquier otro problema médico, sicológico, social, vocacional y legal.
El plan de tratamiento debe ser continuamente evaluado y, de ser el caso, modificado para que se mantenga acorde con los cambios en las necesidades de la persona. Un paciente puede requerir combinaciones de servicios y componentes que varíen durante el curso de su tratamiento y recuperación. Además del asesoramiento o sicoterapia, a veces puede necesitar medicamentos, servicios médicos, terapia familiar, instrucción para ser mejores padres, rehabilitación vocacional y servicios sociales y legales. Es esencial que la forma de tratamiento sea apropiada para la edad, el sexo y la cultura del paciente.
Es esencial que el paciente lo continúe durante un período adecuado de tiempo. La duración depende de los problemas y las necesidades personales. Las investigaciones indican que se comienza a ver una mejoría significativa después de tres meses. Desde este punto, los tratamientos adicionales pueden acelerar la recuperación. Para evitar el abandono prematuro de los programas, éstos deben incluir estrategias que comprometan y mantengan a los pacientes bajo tratamiento.
La terapia individual y/o de grupo y otros tipos de terapias de comportamiento, constituyen componentes críticos del tratamiento.  Durante la terapia, los pacientes tratan sus problemas de motivación, desarrollan habilidades para rechazar el uso de la droga, reemplazan actividades donde se usan las drogas por actividades constructivas y útiles en las que no entra el uso de drogas, y mejoran sus aptitudes para resolver problemas. La terapia de comportamiento también facilita las relaciones interpersonales y mejora las habilidades para funcionar dentro de la familia y de la comunidad.
Para muchos pacientes los medicamentos son un elemento importante del tratamiento, especialmente cuando se combinan con  diferentes tipos de terapia. La metadona y el levo-alfa-acetilmetadol (LAAM) son muy efectivos para los adictos a la heroína y a otros narcóticos, para estabilizarse y reducir el uso de drogas ilegales. La naltrexona es un medicamento eficaz para adictos al opio y para pacientes al mismo tiempo dependientes del alcohol. Para los adictos a la nicotina, los productos que la reemplazan (parches o chicles) o un medicamento oral (como el bupropión), pueden ser componentes efectivos del tratamiento. La combinación de tratamientos y de medicamentos, puede ser de suma importancia para pacientes con trastornos mentales.
Para los individuos con problemas de adicción o abuso de drogas, que al mismo tiempo tienen trastornos mentales, se debe tratar los dos problemas de una manera integrada. A menudo se ven trastornos de adicción y trastornos mentales en un mismo individuo. Aquellos pacientes que presentan cualquiera de las dos condiciones, deben ser evaluados y tratados, considerando la presencia simultánea del otro tipo de trastorno.
La desintoxicación médica es solamente la primera etapa del tratamiento para la adicción y por sí misma hace poco para cambiar el uso de drogas a largo plazo. La desintoxicación médica maneja cuidadosamente los síntomas físicos agudos del síndrome de abstinencia, que suceden cuando se deja de usar alguna droga. Aunque  por sí misma rara vez es suficiente para lograr abstinencia a largo plazo, para algunos individuos sirve como un precursor fuertemente indicado para el tratamiento efectivo de la drogadicción.
El tratamiento no tiene que ser voluntario para ser efectivo. El proceso de tratamiento puede ser facilitado gracias a una fuerte motivación. Las sanciones o los premios dentro de la familia, del ambiente laboral o del sistema de justicia criminal, pueden incrementar  los porcentajes de individuos que entren y se mantengan dentro de programas de tratamiento, así como el éxito de los mismos.
El posible uso oculto de drogas durante el tratamiento debe ser constantemente supervisado. Durante el período de tratamiento puede haber recaídas al uso de drogas y alcohol. La supervisión de este hecho, incluyendo análisis de la orina u otros exámenes, puede ayudar al paciente a resistir sus impulsos de usar drogas. Este control puede proporcionar evidencia temprana de recaída y para que el planpueda ser reajustado. Dar a conocer a los pacientes los resultados de los controles que resulten positivos, puede servir como un elemento importante en la supervisión.
Los programas deben incluir exámenes para el VIH/SIDA, la hepatitis b y c, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas, conjuntamente con la terapia necesaria para modificar o cambiar aquellos comportamientos que ponen a los pacientes y a otros, en riesgo de ser infectados. La terapia puede ayudar a los pacientes a evitar comportamientos de alto riesgo. También puede ayudar a las personas que ya están infectadas a manejar su enfermedad.
La recuperación de la drogadicción puede ser un proceso a largo plazo y frecuentemente requiere múltiples rondas de tratamientos. Tal como en otras enfermedades crónicas, la reincidencia puede ocurrir durante o después de rondas exitosas de tratamiento. Los pacientes pueden requerir tratamientos prolongados y/o múltiples rondas de tratamientos para lograr la abstinencia a largo plazo y una reinserción completa. Participar en programas de auto-ayuda durante y después del tratamiento, sirve de apoyo para mantener la abstinencia. Los grupos de Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos, son importantes puntos de referencia.

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  TRATAMIENTOS – PREGUNTAS FRECUENTES

¿En qué consiste un tratamiento para la drogadicción?
Existen muchas drogas adictivas y los tratamientos para drogas específicas pueden variar. El tratamiento también varía dependiendo de las características de los pacientes.
Los problemas asociados con la drogadicción pueden variar significativamente. Las personas adictas a las drogas provienen de todo nivel social. Muchas sufren de problemas mentales, laborales, físicos, o sociales, los cuales hacen que sus trastornos adictivos sean mucho más difíciles de tratar. Aún en casos en que haya pocos problemas relacionados, la gravedad de la adicción en sí no es igual para todas las personas.
Existe una variedad de métodos con bases científicas para los tratamientos de la drogadicción. El tratamiento para la drogadicción puede incluir terapia de comportamiento (como asesoramiento, terapia cognitiva, o sicoterapia), medicamentos, o la combinación de ambos. Las terapias de comportamiento ofrecen estrategias para que los adictos puedan enfrentar sus deseos por las drogas, les enseñan maneras para evitar las drogas y prevenir las reincidencias y les ayudan a manejar las recaídas en caso de que éstas llegasen a ocurrir.
Cuando el comportamiento relacionado a las drogas coloca al paciente en alto riesgo de contraer SIDA u otras enfermedades infecciosas, las terapias de comportamiento pueden ayudar a reducir el riesgo de la transmisión de la enfermedad.
Para muchos pacientes, el manejo de su caso así como el poder ser referido a otros servicios médicos, sicológicos y sociales constituyen componentes esenciales de su tratamiento. Los mejores programas proveen una combinación de terapias y de otros servicios para satisfacer las necesidades de cada paciente, los cuales se conforman por cuestiones tales como la edad, raza, cultura, orientación sexual, sexo, embarazo, paternidad o maternidad, vivienda y trabajo, además de la posibilidad de haber sufrido abuso físico o sexual.
El tratamiento para la drogadicción puede incluir terapia de comportamiento, medicamentos, o una combinación de ambos. Hay medicamentos para el tratamiento de la drogadicción, como la metadona, el LAAM y la naltrexona, que están disponibles para aquellos individuos adictos a los narcóticos. Existen preparados de nicotina (parches, chicles, vaporizador nasal) y bupropión a la disposición de individuos que son adictos a la nicotina

Los Componentes de un Tratamiento Integral para el Abuso de Drogas

 

Components of Comprehensive Drug Abuse Treatment



Los mejores programas de tratamiento proveen una combinación de terapias y de otros servicios para satisfacer las necesidades de cada paciente.

¿Por qué los drogadictos no pueden abandonar su adicción sin ayuda?
Casi todos los adictos al principio creen que pueden parar de usar drogas por sí mismos y la mayoría trata de parar sin recibir ningún tipo de tratamiento. Sin embargo, muchos de estos intentos fracasan cuando se quiere lograr la abstinencia a largo plazo.
Las investigaciones han mostrado que el uso de drogas a largo plazo produce cambios significantes en el funcionamiento cerebral que persisten por mucho tiempo después de que la persona haya dejado de usar drogas. Estos cambios en la función cerebral causados por las drogas pueden tener muchas consecuencias sobre el comportamiento, incluyendo el impulso de usar drogas a pesar de las consecuencias adversas que es la característica determinante de la adicción.
El uso de drogas a largo plazo produce cambios significantes en el funcionamiento cerebral que persisten por mucho tiempo después de que la persona haya dejado de usar drogas.
El hecho de que la adicción tenga un componente biológico tan importante puede ayudar a explicar la dificultad que las personas tienen para lograr mantener la abstinencia si no reciben tratamiento. La presión sicológica del trabajo o los problemas familiares, señales sociales (como encontrarse con individuos del pasado con los cuales usaba drogas), o el medio ambiente (como encontrarse en ciertas calles, ver algunos objetos o aún sentir olores asociados con el uso de drogas) pueden actuar conjuntamente con los factores biológicos, obstaculizando el logro de una abstinencia sostenida y esto hace que una recaída sea más probable. Las investigaciones indican que hasta los individuos con la adicción más severa pueden participar activamente en los tratamientos y que esta participación activa es esencial para lograr resultados positivos.

¿Es efectivo el tratamiento para la drogadicción?
Además de parar el uso de drogas, la meta del tratamiento es que el individuo vuelva a funcionar productivamente dentro de la familia, del trabajo, y de la comunidad. Las maneras de medir la eficacia del tratamiento típicamente incluyen los niveles de comportamiento criminal, el funcionamiento dentro de la familia, trabajo y la condición médica. En general, el tratamiento para la drogadicción es tan exitoso como el tratamiento de otras enfermedades crónicas, como la diabetes, la hipertensión y el asma.
El tratamiento para la drogadicción es tan exitoso como el tratamiento de otras enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, y el asma.
De acuerdo a varios estudios, el tratamiento para las drogas reduce el uso de éstas en un 40% a 60% y disminuye la actividad criminal durante y después del período de tratamiento. Un estudio demostró que los arrestos por actos criminales, tanto violentos como no violentos, se redujeron en un 40% o más. El tratamiento utilizando la metadona ha mostrado una reducción del comportamiento criminal hasta de un 50%.
Las investigaciones también demuestran que el tratamiento reduce el riesgo de infección del VIH y que las intervenciones para prevenirla cuestan mucho menos que los tratamientos relacionados con la enfermedad. El tratamiento puede mejorar las expectativas de empleo, con un aumento de hasta 40% después del tratamiento.
Los resultados de los tratamientos individuales dependen del alcance y la naturaleza de los problemas presentes en el paciente, de que los componentes del tratamiento y que los servicios usados para tratar estos problemas sean apropiados, y del grado de motivación por parte del paciente durante el proceso.

¿Cuánto tiempo suele durar un tratamiento para la drogadicción?
Durante el tratamiento para la drogadicción, cada persona progresa a diferente velocidad. Por eso, no existe un tiempo predeterminado para ser tratado. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que la obtención de buenos resultados depende de un tiempo adecuado de tratamiento. Generalmente, para los tratamientos residenciales o aquellos que toman lugar fuera del hospital, la participación del adicto por un tiempo menor que 90 días tiene un efecto limitado o nulo y, por eso, a menudo se aconsejan tratamientos que duren un período de tiempo bastante más largo.
Para el mantenimiento a base de la metadona, el mínimo es doce meses de tratamiento, y algunos individuos adictos a los opiáceos seguirán beneficiándose del tratamiento de mantenimiento a base de la metadona por un período de varios años.
La obtención de buenos resultados depende de un tiempo adecuado de tratamiento.
Muchas personas los terminan prematuramente. Para obtener resultados exitosos se puede requerir más de una ronda de tratamiento. Muchos individuos adictos reciben múltiples rondas de tratamientos, a menudo con un impacto acumulativo.

¿Qué ayuda a las personas a mantenerse dentro del tratamiento?
Como el éxito de los resultados a menudo depende de que la persona se mantenga dentro del tratamiento suficiente tiempo para poder recibir todos los beneficios, las estrategias para retener a un individuo dentro del programa constituyen un elemento clave del tratamiento.
Que el paciente se mantenga dentro del tratamiento depende de factores asociados tanto con el individuo como con el programa. En los factores asociados al paciente que influyen su decisión de entrar y mantenerse dentro del tratamiento, incluyen la motivación que tenga para cambiar su comportamiento de uso de drogas, el grado de apoyo de la familia y de las amistades, el grado de presión que sienta por parte del sistema de justicia criminal, de los servicios de protección infantil, del trabajo o de la familia.
Los consejeros exitosos son los que logran establecer una relación terapéutica positiva con el paciente. El consejero debe asegurarse que se establezca un plan de tratamiento y que el mismo sea seguido para que el paciente sepa lo que debe esperar durante el tratamiento. Durante el período de tratamiento, el paciente debe tener acceso a servicios médicos, psiquiátricos y sociales.
El hecho que el paciente se mantenga dentro del tratamiento depende de factores asociados tanto con el individuo como con el programa.
Ya que algunos problemas individuales (tales como una enfermedad mental seria, el uso severo de la cocaína o el "crack" y conexiones criminales) aumentan la probabilidad de que un paciente termine prematuramente el programa, es posible que se requieran tratamientos intensivos con una variedad de componentes para retener a los pacientes que tienen estos problemas. El terapeuta debe asegurarse que exista una transición a cuidados continuos o "terapia de convalescencia", después de que el paciente termine el tratamiento formal.

¿Acaso el uso de medicamentos como la metadona no constituye un simple reemplazo de una drogadicción por otra?
No. Debido a como son usados en los tratamientos de mantenimiento, la metadona y el LAAM no constituyen reemplazos para la heroína. Estos son medicamentos seguros y efectivos para la adicción a los opiáceos, que son administrados oralmente en dosis establecidas y regulares. Sus efectos farmacológicos son marcadamente diferentes a los de la heroína.
Debido a la forma en que son usados en los tratamientos de mantenimiento, la metadona y el LAAM no constituyen reemplazos para la heroína.
Cuando se inyecta, inhala o fuma, la heroína casi de inmediato causa una sensación eufórica o "rush" por un período corto culminante, que desaparece rápidamente, terminando en una caída chocante o "crash." El individuo experimenta un deseo intenso de usar más heroína con el fin de parar la caída y restablecer la euforia. El ciclo de la euforia, la caída y el deseo ardiente –repetido varias veces al día– lleva a un ciclo de adicción y de trastorno de comportamiento. Estas características del uso de la heroína se deben a la rapidez con que comienza a actuar la droga y la corta duración de su acción en el cerebro.
Una persona que usa la heroína muchas veces al día somete a su cerebro y a su cuerpo a fluctuaciones marcadas y rápidas a medida que los efectos del opiáceo vienen y se van. Estas fluctuaciones pueden trastornar varias funciones corporales importantes. Como la heroína es ilegal, las personas adictas a menudo se convierten en parte de una cultura callejera y volátil de uso de drogas, caracterizada por actividades criminales.
La metadona y el LAAM, entran en acción de manera mucho más gradual que la heroína y el resultado es que los pacientes estabilizados por medio de estos medicamentos no experimentan un "rush" o sensación eufórica. Además, la acción de ambos medicamentos se disminuye de manera mucho más lenta que la heroína, o sea, no se experimenta una caída repentina, y el cerebro y el cuerpo no están expuestos a las fluctuaciones marcadas que se ve con el uso de la heroína.
El tratamiento de mantenimiento basado en la metadona o en el LAAM reduce marcadamente el deseo por la heroína. Si una persona que recibe una dosis de mantenimiento adecuada y regulada de metadona (una vez al día) o de LAAM (varias veces a la semana) trata de usar heroína, los efectos eufóricos de la heroína quedarían significativamente bloqueados. De acuerdo a las investigaciones, los pacientes en tratamiento de mantenimiento no sufren las anormalidades médicas y el desequilibrio de comportamiento que las fluctuaciones rápidas en los niveles de drogas les causan a los adictos.

¿Qué papel puede desempeñar el sistema de justicia criminal en el tratamiento de la drogadicción?
Cada vez más, las investigaciones demuestran que el tratamiento para los delincuentes adictos a las drogas, durante y después de su encarcelamiento, puede tener un efecto muy beneficioso sobre su uso futuro de drogas, su comportamiento criminal y su funcionamiento social.
No hay duda de la necesidad de integrar a los métodos de tratamiento para la drogadicción con el sistema de justicia criminal. En el caso de delincuentes adictos a las drogas, la combinación de tratamientos basados en la prisión y en la comunidad, reduce el riesgo tanto de la reincidencia en el comportamiento criminal, como de la recaída al uso de drogas.
Los individuos que se inscriben en los tratamientos debido a una presión legal tienen resultados tan favorables como los que se inscriben voluntariamente.
En el caso de delincuentes que tienen un problema de drogas conocido, se pueden recomendar tratamientos para la drogadicción o se los pueden imponer como requisito para otorgarles la libertad condicional. Las investigaciones han demostrado que los adictos que se inscriben en tratamientos debido a una presión legal tienen resultados tan favorables como aquellos que se inscriben voluntariamente. Los modelos más efectivos integran al sistema de justicia criminal con los sistemas y servicios de tratamientos de drogas.

¿Cómo pueden los tratamientos para la drogadicción ayudar a reducir la proliferación del VIH/SIDA y de otras enfermedades infecciosas?
Muchos drogadictos, tales como los adictos a la heroína o la cocaína, particularmente los que se inyectan las drogas, tienen un alto riesgo de contraer el VIH/SIDA y otras enfermedades infecciosas como la hepatitis, la tuberculosis, e infecciones transmitidas sexualmente. Para estos individuos y la comunidad en general, el tratamiento para la drogadicción sirve para prevenir enfermedades.
El tratamiento para la drogadicción sirve para prevenir enfermedades.
Las personas que se inyectan las drogas y que no entran en tratamiento tienen seis veces más probabilidad de ser infectadas con el VIH que las personas que se inyectan pero entran y se mantienen bajo tratamiento. Las personas que usan drogas pero entran y continúan en tratamiento reducen su participación en actividades que pueden propagar enfermedades, como son el compartir inyecciones e involucrarse en actividad sexual sin ningún tipo de protección. La participación en el tratamiento también presenta la oportunidad de ser seleccionado y de recibir asesoramiento o terapia, así como de obtener servicios adicionales. Los mejores programas de tratamiento para el abuso de drogas proveen asesoramiento sobre el VIH y ofrecen a sus pacientes exámenes de laboratorio para detectarlo.

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