INFORMACION UTIL Y ALGUNAS Respuestas, PARA ENTENDER EL problema del alcoholismo, la   drogadependencia Y LOS COMPORTAMIENTOS ADICTIVOs - lectura detallada

 EVIDENCIAS DE COMPORTAMIENTOS ADICTIVOS

Saber si un ser querido tiene un problema con el alcohol o las drogas no es tan sencillo como parece. A pesar de los estereotipos del borracho que no puede mantener el equilibrio o el adicto demacrado, la mayoría de la gente que hace uso excesivo del alcohol y las drogas, se convierten en expertos en ocultar su comportamiento.
Vergüenza. Vergüenza y temor a las consecuencias son fuertes motivaciones. Y en muchos casos, la persona que está bebiendo o consumiendo drogas en demasía, no quiere reconocer o admitir que no tiene el control de la situación.
Existes claros indicios que pueden facilitar una identificación temprana y preventiva, de excesos de consumos de sustancias o de comportamientos adictivos. Lamentablemente, muchas veces no se perciben hasta que se produce una tragedia, como un accidente por conducir ebrio o una sobredosis. Y luego nos quedamos preguntando por qué no se han reconocido las señales de la adicción oportunamente. A continuación se desarrollan 20 signos de enmascaramiento de las adicciones. Conocerlos puede ayudar a tener una advertencia temprana de la situación y actuar en consecuencia.

1. La cantidad como evidencia

Con el tiempo, una mayor tolerancia al alcohol o las drogas, lleva a la gente con problemas de adicción a aumentar la cantidad y frecuencia en el consumo de la sustancia de su elección, sin mostrar signos evidentes de estar fuera de control. Se puede notar que alguien rellena el vaso con mayor frecuencia que cualquier otra persona o es él siempre quien sugieren abrir otra botella.

Los adictos a drogas medicadas comenzarán a pasar por un período de necesidad de prescripción más rápida, quejándose de que "se acabó" o que "el médico se olvidó de renovar la receta."
Para detectar la dependencia de estas drogas, observe si la persona en cuestión con frecuencia parece necesitar una nueva o mayor dosis, siempre con un motivo diferente. Se escuchan múltiples excusas: "Las píldoras se derramaron en el lavadero y se fueron por el desagüe". "Dejé estacionado mi auto y se llevaron mi bolsa que tenía todos mis pastillas." "Un amigo de mi hermano que tiene un problema con drogas me robó las pastillas." "La farmacia me dio en mi pedido menos pastillas... se suponía que eran 120 pero había sólo 95 en el frasco cuando llegué a casa y las conté."

2. El ocultamiento de posibles evidencias

Una búsqueda simple y rápida en el cuarto de baño o en el lavadero, podría ayudar a responder ¿Existe un frasco escondido detrás del jabón para lavar? ¿Qué hay en el lavadero detrás del detergente, o en el garaje? Encontrar una botella o un “pack” de seis envases metidos donde normalmente no debería estar, son unas de las más comunes evidencias que la bebida a alguien se le está yendo de las manos. Del mismo modo, píldoras y otros elementos delatores pueden aparecer en la guantera, los bolsillos, en el interior de bolsas, cajas de joyas, o la caja de herramientas.

Con el tiempo, los alcohólicos y adictos desarrollan una red de escondites para guardar sus objetos de consumo. Se puede notar que la persona en cuestión es extrañamente protector de ciertas habitaciones o zonas de la casa, insistiendo en que se mantengan como estrictamente privado, Incluso puede existir la sensación de que el miembro de la familia es el "guardián" del alcohol. Se pueden generar arrebatos de mal genio si alguien perturba el territorio “marcado” como privado y sobrevenir un conflicto si se descubren potenciales evidencias.

3. El acto de desaparición

Cuando se trata de adicción a las drogas y, también al juego, las evidencias resultan de la desaparición de cosas de la casa. La necesidad de dinero y la desesperación por la adicción al juego, generan “pérdidas y desapariciones”. Los artículos como cámaras y joyas empiezan a desaparecer de la casa, recuerdos de familia son pignorados en casas de empeño, Lamentablemente, los adictos pierden el contacto respecto de la culpa y el remordimiento y por ello sin límites, vender algo que pertenece a la familia y amigos, para conseguir dinero para comprar drogas.

4. Un buen comienzo

"Darse manija" o beber a solas antes de salir con los amigos es una gran bandera roja, dicen los expertos. Los alcohólicos suelen beber vino, cerveza o licor, antes de reunirse con amigos para que parezca que está bebiendo la misma cantidad que todos los demás cuando, en realidad, están muy por delante en el consumo. ¿Por qué? Los alcohólicos desean parecerse en público a sus amigos, pero como su tolerancia es mucho mayor, tienen que beber anticipadamente mucho más.

5. Trucos y manipulaciones

Ocultar una adicción lleva a subterfugios constantes. Los alcohólicos suelen beber antes o después de un evento social, no obstante beber muy poco mientras que otras personas lo están haciendo.
Los adolescentes y adultos jóvenes, que están empezando a usar drogas, pueden despistar a los padres y los maestros al admitir el uso de una droga menor, como la marihuana, cuando las drogas más fuertes son el problema real.
Los alcohólicos y adictos hacen gran uso de la estrategia del "divide y vencerás", al manipular a los miembros de la familia diciendo una cosa a unos y otra cosa a otras. Esto generalmente toma la forma de medias confesiones. Pueden ser honesto con un miembro de la familia en una cosa y honesto acerca de otra cosa con otra persona, pero ningún miembro de la familia sabrá todo. Si se perciba a la familia como enredada en mentiras y verdades a medias, es el momento de prestar atención cuidadosa a esta situación.

6. El imán del dinero

Las substancias son caras y si además el consumo es muy frecuente, la compulsión y la alteración del juicio, llevan a muchas personas a poner en situación extrema de compromiso sus disponibilidades financieras.
El comportamiento inusual del dinero puede dar a las familias una pista positiva del abuso indebido de drogas o alcohol, dicen los expertos, como, sobres con facturas que se apilan sin abrir, o de pronto venta de cosa por Internet, cuando él o ella nunca lo han hecho antes.

Los períodos de euforia de la cocaína pueden incrementar el descontrol en la forma de divertirse y el alcohol puede estimular el juego y la predisposición crónica a emborracharse. Otros síntomas en el mismo sentido son los pedidos frecuentes de préstamos a amigos o utilizar la tarjeta de crédito de un familiar sin preguntar ni informar.

7. La opción más utilizada

El vodka es una bebida de elección para los alcohólicos por una sola razón: es menos evidente y se ve como el agua cuando se vierte en un vaso. También se pueden añadir a otras bebidas alcohólicas y los jugos sin cambiar el color o el desprendimiento de olor perceptible.
Una señal clara de abuso es cuando la gente pone vodka en su termo y lo mezcla con el café por la mañana. Si alguien pasa de una bebida habitual al vodka, debería ser motivo de alarma. Lo mismo ocurre si bebiendo de su taza de café o cocoa, se revelan resabios de dicha bebida. Prestar atención a los recibos de comestibles, respecto de las cantidades de alcohol y, particularmente, si hay vodka.

8. Desaparecidos en acción

Recordar que alguien no se presentó a una fiesta de cumpleaños o a la graduación de la secundaria de su hermana u otro evento similar, son los hechos que las personas identifican del pasado y se preguntar el porqué no pudieron reconocer la adicción mucho antes. Convertirse en poco fiables y sigilosos, es una marca del alcohólico o adicto. Al igual que olvidar citas, perder eventos importantes o llegar tarde al trabajo, a la escuela u otro compromiso.
Mantener y ocultar una adicción lleva tiempo, hay que mantener la trama, como realizar la parada en el café camino a la casa para mantenerse sobrio. Ingresar furtivamente a la casa es otro problema, incluyendo evitar caerse antes de llegar al baño, como asimismo, usar la crema dental o el enjuague bucal antes de hablar con nadie. Controlar que quien pueda ser afectado por esta situación se encuentra en otra parte de la casa o fuera de ella, cuando los hechos ocurren o simplemente confiar en el instinto de que no serán descubiertos.

9. Un mundo más estrecho

Cuando la adicción se afianza, tiende a bloquear otros intereses y actividades que solían ser importantes y fuentes de placer y satisfacción. Pérdida de interés en los amigos, deportes, actividades sociales, son cosas que pueden indicar que alguién o algo no está bien.
A veces los signos de la adicción pueden ser tan sutiles como generar la sensación de que la persona no es él mismo. Se puede notar que alguien encuentra excusas para no ir a las reuniones familiares, porque sabe que va a estar bajo un tremendo escrutinio del núcleo familiar.
Una señal del aislamiento está en el cambio su rutina diaria sin una buena razón, como reorientar sus pasos en un intento de evitar a los amigos, compañeros de trabajo y la familia.

10. Magia con las botellas

La comprobación del estado del mueble de bar es un ritual de larga data para los que viven con los grandes bebedores. Más difícil de detectar, pero aún más revelador es la "botella mágica", la botella que nunca parece que se vacía. Si los niveles de líquido en las botellas de licor parecen que suben y bajan misteriosamente, su única explicación lógica es su consumo y reposición. Las chorreaduras de licor son un signo seguro de que la persona en cuestión intenta ocultar la ingesta.
También se puede sospechar cuando se advierta que se ocultan envases usados. Personas que abusan del alcohol y el alcoholismo, esconden o disimulan los envases usados en la parte inferior de los contenedores de basura para evitar sospechas. Si se oye el tintineo de las botellas que se mueve dentro del contenedor de la basura en el traslado al carro de los recolectores es que el adicto está logrando “una limpieza de evidencias” y manteniendo el secreto de su problema.

11. Enmascarado en la dieta

Metanfetamina, cocaína, y otros "estimulantes" promueven las energías hasta el punto que la gente siente que puede sobrevivir sin comer. Muchos no tienen apetito en absoluto. Un efecto secundario natural de este patrón de comportamiento es, por supuesto, la pérdida rápida de peso.
Aunque esto parece un signo evidente de abuso, con frecuencia se enmascara a través de decir que se sigue una dieta. La pérdida de peso es generalmente visto como algo positivo en nuestra sociedad, por lo que ello es a menudo pasado por alto como un síntoma del abuso de drogas".

12. Obsesivamente limpio

Claro que todos queremos ser higiénicos. Pero el uso excesivo de determinados productos son claras señales de que alguien está tratando de ocultar algo. Con el uso constante de goma de mascar o pastillas de menta, se podría tratar de enmascarar el olor de alcohol. Lo mismo ocurre con el uso excesivo de enjuagues bucales o gel para las manos. Otro síntoma puede ser la persistencia del olor a estos y otros productos perfumados. Igual, la utilización de un rociador con esencia perfumada para disfrazar el olor de la “fumada” en la ropa.
El acarrear un frasco de gotas para los ojos podría ser un indicio de que se está tratando de ocultar los ojos enrojecidos producto del consumo.

13. El juego de cuarto de baño

¿Dónde se encuentran los medicamentos recetados? En el cuarto de baño. Y si el armario del propio cuarto de baño está vacío de suministros, la siguiente opción obvia es el armario de otras personas. El que está abusando de las drogas de prescripción no será capaz de resistir la tentación de incursionar en las casas de otras personas, por lo general pretextando necesidad de usar el baño.
Esto se podrá advertir si se presta atención las idas demasiado frecuentes al baño y a tardar mucho tiempo el. Un síntoma es escuchar el sonido del agua corriendo por un tiempo prolongado, ya que podría ser que se intente disimular el ruido de la apertura y cierre de los armarios y cajones.
Otra rareza reveladora. Al visitar una casa con más de un cuarto de baño, un adicto encuentra excusas para usar un baño diferente cada vez. Los que abusan de los medicamentos recetados, incluso pueden recurrir a visitar ofertas de bienes raíces para buscar en los gabinetes de medicina del inmueble visitado.

14. Estado de ánimo

Muchos miembros de la familia describen la experiencia emocional de vivir con un alcohólico o un adicto, como si fuera una montaña rusa. Los emergentes de cualquier tipo de adicción son las emociones inestables y acciones impredecibles. Los estados de ánimo pueden pasar de adormilado y calmo, a extremadamente agresivo en cuestión de minutos; a menudo sin ninguna explicación aparente.
Alguien después un consumo abusivo entrará "en estado de desaceleración y sin manifestación de ambición y de energía. Se podrís confundir con un estado controlado, pero lo que en realidad está sucediendo es que el pensamiento y el sentimiento se vean afectados, como asimismo, la capacidad de tomar decisiones racionales o dar seguimiento a las decisiones.

15. Enfermedad del sueño

"Mamá está durmiendo en el sofá y no se despierta", es como un niño de un alcohólico o adicto describe acertadamente el comportamiento de la madre. El alcohol y muchas drogas comunes, son sedantes, lo que significa que hacen sentir más relajado, pero también hace dormir y dormir mucho. Un síntoma de la adicción lo da el hecho de que una persona se quede dormido en momentos inapropiados o tenga dificultad para despertar.
Somnolencia excesiva también puede ser la resultante de un “atracón” de drogas. Después del consumo de cocaína o metanfetamina, los adictos se vuelven apáticos y sin energía y con mucho sueño durante varios días. Otra pista es que una persona luego de un estado de “letargo”, de repente, se despierte con un apetito voraz.

16. El dolor que nunca termina

La adicción a medicamentos recetados es hoy en día uno de los tipos más comunes y el adicto inventa un amplio menú de trucos para conseguir dichos medicamentos. El dolor de espalda es uno de los más comunes para obtenerlos, afirman los médicos, porque el padecimiento es indescriptible y difícil de probar. También es relativamente fácil de simular.
Otra táctica es recurrir a más de un médico y obtener recetas similares, o reclamar que ciertas drogas no funcionan. Si alguien le dice a su médico que es alérgico a los medicamentos antiinflamatorios no esteroides y dice que sólo funcionan los narcóticos para el dolor, debería ser una señal de alerta,

17. Enfermedad sin causa

Cuando las personas están abusando del alcohol o las drogas, un síntoma es la manifestación muy frecuente de no sentirse bien o alegar la existencia de alguna enfermedad indeterminada. Una supuesta enfermedad también puede ser una excusa para escabullirse del trabajo y en ese tiempo consumir.
Normalmente, se escucharán muchas excusas diferentes, todas ellas vagas y difíciles de probar o refutar, reales a veces y a veces no - el envenenamiento con mariscos, dolor de cabeza, diarrea, estreñimiento, y "lesiones en la espalda”, todas son muy comunes.
Además, falta de energía, fatiga y depresión, que parecen venir de repente y sin razón, pueden ser causados por la abstinencia de la droga. Todos estos síntomas tienden a ser acompañado de irritabilidad e incluso explosiones de ira, especialmente si se duda de su autenticidad o gravedad.

18. Paranoia y ataques de pánico

Los ataques de paranoia son una ocurrencia bien conocida por cualquiera que haya fumado marihuana, pero también son un efecto secundario común de muchas otras drogas y el alcohol. Los ataques de pánico, también pueden ser causados por una gran variedad de drogas, en particular por los estimulantes.
A veces estos síntomas son temporales, pero con el tiempo la personalidad de los adictos a las drogas puede cambiar completamente. La cocaína altera el cerebro y puede causar una variedad de síntomas psicológicos, incluyendo pensamientos persecutorios como que “todo el mundo está en contra mía "o" las paredes se están cerrando en torno a mí y me aprisionan".
También, pueden desarrollar ansiedad social frente a aglomeraciones, y claustrofobia, situaciones que los adictos tratarán de evitar siempre que sea posible.

19. El contador de historias

Sorprendería saber que alguien que proclama enfáticamente que no ha bebido un trago en dos semanas es probable un alcohólico. Inventar historias para sí mismo y a los demás, es una reacción natural de alguien que no puede admitir que tiene un problema con la bebida. La mentira está a un paso.
Aún más frustrante, es que ni siquiera saben que son historias. Drogas y alcohol causan fallas de memoria y pérdida del sentido de la realidad. No puede recordar lo que pasó con honestidad. En lugar de confesar la pérdida de conciencia se inventa una historia para este hecho.
Las mentiras no sólo involucrar a los miembros de la familia - se puede extender a los jefes, médicos, policías, todos lo involucrados con su vida. Los adictos a los medicamentos recetados a menudo usan a un miembro de la familia como a un niño o un padre anciano, para recurrir al médico y tratar de obtener una receta que es realmente para ellos mismos.

20. El juego de la culpa

La locura que supera a las familias cuando un miembro de la familia está abusando de las drogas y/o el alcohol puede sentirse como una enfermedad contagiosa. ¿La razón? La necesidad de negar el problema de la adicción lleva al entorno a una virtual epidemia de culpa.
Los adictos y los alcohólicos son conocidos por sentir culpa y por culpar a los otros y hacer que los demás responsables de su miseria. Asimismo, por encontrar excusas de su mal comportamiento y convertirlo en norma de conducta, ya que no les importa lo que pasa y, de alguna manera, siempre es culpa de otra persona.
El juego de la culpa sube el nivel de conflicto, una familia pacífica antes puede comenzar a sentirse como en una zona de guerra. Pero los conflictos son siempre culpa de alguien que no es el alcohólico o el adicto.

 

 





 
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